sábado, 26 de noviembre de 2011
jueves, 17 de noviembre de 2011
was ist relaciones efímeras
Llegué al punto de creer que soy una persona pasajera en la vida de otras personas. Y no es tan malo, en sí mismo no es algo malo. Soy una de esas personas que pasa por tu vida momentáneamente, como quien pasa a visitarte en vísperas de navidad. El lado bueno es que son momentos fuertes. Tengo la capacidad de dejar una marca. El lado malo es que suele ser negativa. También tengo la capacidad de decepcionar a la gente. Pero no se engañen, la decepción es en la gran mayoría de los casos un efecto autogenerado. No es mi culpa que se hayan ilusionado. A veces pienso que la gente tienen muchas expectativas sobre mi persona antes de conocerme, expectativas que se van diluyendo con el tiempo cuando me conoce. A veces pienso que la gente tiene muy pocas expectativas sobre mi persona y cuando me conoce se ve desbordada. A veces no pienso. Habría que analizar si se deben valorar las cosas por su duración o por su trascendencia. Soy una buena persona para los momentos de transición, para los cambios, para las búsquedas. Soy una buena persona para las crisis y los caos. La estabilidad no es lo mío. Tengo también la capacidad de generar algún tipo de fascinación, fugaz. De alguna manera me siento útil con estas características. Te puedo acompañar en la transición, encontrarte en la búsqueda, ordenarte en el caos. Creo que soy útil para que me usen. Y me gusta sentirme útil. La parte mala de mi persona es aceptar yo misma la fugacidad de las relaciones. Por lo menos sintiéndome útil momentáneamente encuentro una razón para paliar el desasosiego de lo efímero de las relaciones.
viernes, 11 de noviembre de 2011
was ist la precesión de los cadáveres
Lo malo de la memoria es que nos muestra a los cadáveres como entes vivos, y a las ilusiones incumplidas como cadáveres. Al final, lo real termina siendo un cadáver o una ilusión. Y yo elijo las ilusiones, pero no suelen cumplirse y terminan siendo cadáveres. Quizás Baudrillard hacía referencia a esto cuando decía que lo social "no es más que el lugar de apilamiento y de la gestión usuraria de la muerte". Pero para que algo esté muerto tuvo que haber vivido. Yo estoy buscando esa vida. Me rehúso a creer que el único pasado de los cadáveres sean las ilusiones. Debo ser una ingenua.
jueves, 10 de noviembre de 2011
was ist pretty things
Me dijiste que me podías esperar un mes. Ya está. Ya pasó.
Ahora tengo tiempo,
tiempo de ser
y de ser con vos.
sábado, 5 de noviembre de 2011
jueves, 3 de noviembre de 2011
was ist cagarse de risa
Cambié las lágrimas por los ataques de risa.
Cambié la búsqueda de explicaciones por las preguntas retóricas.
Mirá qué mediocre y conformista que sueno, cuando en realidad lo que busco es todo lo contrario.
Y eso que siempre tuve una capacidad especial para racionalizarlo todo, ¡pobres las víctimas de mis 'porqués' insaciables! Pero encuentro afuera del alcance de la razón a algunos de los líderes de mi escala de valores. Sería tan o más inútil buscarle la razón a un corazón ingenuo que a las pestañas caídas que no cumplieron sus deseos.
Hay una frase que dice que la vida es una obra de teatro. Certeramente mi vida sería una obra representativa del grotesco criollo, el cual "evoca a la vez lo trágico y cómico, apela a la risa que se ahoga al nacer entre la angustia o el dolor." Con una vida tan efímera y una muerte tan cercana, hay tantas cosas que se vuelven tan absurdas ¡que dan risa!. Encuentro más productivo preocuparme por la forma de las milanesas que por las preguntas filosóficas.
Así que ¡reíte!. Permitite cagarte bien de risa, que la vida es una obra donde las razones son absurdas y el telón está expectante para cerrar el último acto.
Cambié la búsqueda de explicaciones por las preguntas retóricas.
Mirá qué mediocre y conformista que sueno, cuando en realidad lo que busco es todo lo contrario.
Y eso que siempre tuve una capacidad especial para racionalizarlo todo, ¡pobres las víctimas de mis 'porqués' insaciables! Pero encuentro afuera del alcance de la razón a algunos de los líderes de mi escala de valores. Sería tan o más inútil buscarle la razón a un corazón ingenuo que a las pestañas caídas que no cumplieron sus deseos.
Hay una frase que dice que la vida es una obra de teatro. Certeramente mi vida sería una obra representativa del grotesco criollo, el cual "evoca a la vez lo trágico y cómico, apela a la risa que se ahoga al nacer entre la angustia o el dolor." Con una vida tan efímera y una muerte tan cercana, hay tantas cosas que se vuelven tan absurdas ¡que dan risa!. Encuentro más productivo preocuparme por la forma de las milanesas que por las preguntas filosóficas.
Así que ¡reíte!. Permitite cagarte bien de risa, que la vida es una obra donde las razones son absurdas y el telón está expectante para cerrar el último acto.
domingo, 30 de octubre de 2011
was ist (hiper)realidad
Vivimos en una sociedad en la que Baudrillard encontró una característica a la cual describió como la hiperrealidad, donde, al existir lo más real que lo real, lo real desaparece. Se produce la pérdida de lo real debido a su exceso. Si todo es más real que lo real, ya no existe lo verdaderamente real. Se trata de una precesión de simulacros. Vivimos en una sociedad donde prolifera lo más literal que lo literal, lo más explícito que lo explícito.
Creo que llegó el momento de leer entre líneas.
De olvidar lo explícito y lo literal.
De jugarnos a interpretar lo oculto,
de jugar a buscar lo que está escondido.
De volver a creer en nuestra percepción más que en nuestra certeza.
De arriesgarnos.
De simular tranquilidad a pesar de la duda.
De esperar a que el tiempo nos haga ver, entre una inncesante precesión de simulacros, que lo real todavía existe, y que valió la pena encontrarlo.
Creo que llegó el momento de leer entre líneas.
De olvidar lo explícito y lo literal.
De jugarnos a interpretar lo oculto,
de jugar a buscar lo que está escondido.
De volver a creer en nuestra percepción más que en nuestra certeza.
De arriesgarnos.
De simular tranquilidad a pesar de la duda.
De esperar a que el tiempo nos haga ver, entre una inncesante precesión de simulacros, que lo real todavía existe, y que valió la pena encontrarlo.
viernes, 21 de octubre de 2011
was ist la existencia de la existencia
me parece increíble que exista una cosa tal como la existencia.
¡La existencia existe!
y no hay nada más maravilloso que eso.
jueves, 20 de octubre de 2011
was ist the stars
Floating here, like this, with you, underneath the stars aligned for 13 billion years
The view it's beautiful and ours alone tonight, underneath the stars.
musicalización obligatoria: http://www.youtube.com/watch?v=-cTr9VkYt1k
domingo, 18 de septiembre de 2011
was ist libertad parte II (el Aleph)
Y en el marco anteriormente descripto, Borges presenta su Aleph, y con él alguna posibilidad de libertad -o de liberación-. Lo describió así:
El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño. Cada cosa (la luna del espejo, digamos) era infinitas cosas, porque yo claramente la veía desde todos los puntos del universo.
Si tan sólo conociera el Aleph, mi vida sería mucho más simple, imaginate, conocería al amor de mi vida, sabría qué carrera seguir, ni siquiera tendría que dudar sobre cuál es mi libro favorito. No necesitaría ver documentales de Discovery Channel para saber sobre los límites del universo, hasta me compadecería de los grandes pensadores. Me libraría, finalmente, de la presión que cae en mis hombros. Mis deciciones serían, de allí en más, profundamente fundamentadas. Poder abandonar, de una mísera vez, la inquietud y la intranquilidad que me carcomió cual parásito consumiéndome lentamente. ¿Y si no? ¿Si la posibilidad de comprender el inconcebible universo no fuera otra cosa que una condena? Tal conocimiento debería acarrear consigo una gran responsabilidad, saber en cada momento qué hace cada persona en cualquier lugar del universo, conocer cada palabra de cada texto, cada detalle de cada cuerpo.
El tema radica naturalmente, en la existencia -o no- del Aleph. Mientras tanto, yo no lo ví, ni a él ni a ningún otro, y hasta a veces me pregunto si el poner en consideración la posibilidad de su existencia o sus posibles consecuencias no será más que una forma de olvidar lo verdaderamente importante, si al pensar en el Aleph no hago sino lo mismo que Borges, al terminar, según sus propias palabras: falseando y perdiendo, bajo la trágica erosión de los años, los rasgos de Beatriz.
Entre todas esas limitaciones y regulaciones que recaen sobre nosotros, solemos desviar nuestra atención, buscamos soluciones lejanas, nos preocupamos por la eternidad, por el infinito, nos perdemos en un mundo de concepciones que nos son ajenas e inalcanzables, sólo para buscar un momento de calma, y olvidamos lo que verdaderamente nos haría sentir libres. Como dijo Woody en Hannah y sus hermanas:
El diámetro del Aleph sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaño. Cada cosa (la luna del espejo, digamos) era infinitas cosas, porque yo claramente la veía desde todos los puntos del universo.
Si tan sólo conociera el Aleph, mi vida sería mucho más simple, imaginate, conocería al amor de mi vida, sabría qué carrera seguir, ni siquiera tendría que dudar sobre cuál es mi libro favorito. No necesitaría ver documentales de Discovery Channel para saber sobre los límites del universo, hasta me compadecería de los grandes pensadores. Me libraría, finalmente, de la presión que cae en mis hombros. Mis deciciones serían, de allí en más, profundamente fundamentadas. Poder abandonar, de una mísera vez, la inquietud y la intranquilidad que me carcomió cual parásito consumiéndome lentamente. ¿Y si no? ¿Si la posibilidad de comprender el inconcebible universo no fuera otra cosa que una condena? Tal conocimiento debería acarrear consigo una gran responsabilidad, saber en cada momento qué hace cada persona en cualquier lugar del universo, conocer cada palabra de cada texto, cada detalle de cada cuerpo.
El tema radica naturalmente, en la existencia -o no- del Aleph. Mientras tanto, yo no lo ví, ni a él ni a ningún otro, y hasta a veces me pregunto si el poner en consideración la posibilidad de su existencia o sus posibles consecuencias no será más que una forma de olvidar lo verdaderamente importante, si al pensar en el Aleph no hago sino lo mismo que Borges, al terminar, según sus propias palabras: falseando y perdiendo, bajo la trágica erosión de los años, los rasgos de Beatriz.
Entre todas esas limitaciones y regulaciones que recaen sobre nosotros, solemos desviar nuestra atención, buscamos soluciones lejanas, nos preocupamos por la eternidad, por el infinito, nos perdemos en un mundo de concepciones que nos son ajenas e inalcanzables, sólo para buscar un momento de calma, y olvidamos lo que verdaderamente nos haría sentir libres. Como dijo Woody en Hannah y sus hermanas:
¿Que pasa si no existe dios y sólo vivimos una vez y se acabó?, ¿No te interesa esa experiencia?...Entonces me dije: "¡Qué diablos, no todo es malo!", y pensé para mis adentros: "¿Porqué no dejo de destrozar mi vida con respuestas que jamás voy a encontrar y me dedico a disfrutarla mientras dure?...Y después, después ¡quién sabe!
sábado, 17 de septiembre de 2011
was ist libertad parte I (sociedad - naturaleza)
¿Alguna vez sentiste la presión sobre tus hombros? ¿Te preguntaste hasta dónde somos libres? Envidio a quien nunca haya experimentado una sensación de devastadora impotencia ante la pasividad a la que estamos condenados. No importa cuántas actividades hagas, cuántas decisiones tomes, toda nuestra existencia está excesivamente limitada. La sociedad es uno de esos núcleos de regulación. No podés vivir fuera de la sociedad. ¿Recordás la frase célebre de Trainspotting?
Choose Life. Choose a job. Choose a career. Choose a family. (...) Choose your future.
Y podrás pensar que hay gente que no trabaja, que hay gente que no estudia, que hay gente más o menos inadaptada. Pero todos formamos parte de esta sociedad, por el mismo hecho de nacer en ella, por el mismo hecho de que nos antecede, y nos crea en un proceso de mutua transformación. Y si queremos adaptarnos a ella, debemos seguir sus normas, no matarás, no robarás, no desearás a la mujer de tu prójimo, no dirás malas palabras, no hablarás con la boca llena, no antepondrás jamás tus deseos y tu naturaleza ante las limitaciones que la sociedad te impone.
Y aunque pudiéramos despojarnos de ese tejido simbiótico que es la sociedad, tampoco sabríamos lo que es la libertad, porque existe una fuerza aún más universal y determinante que nos gobierna, y es la propia naturaleza. Pensalo. No podemos hacer más de lo que nuestra naturaleza nos permite. Me pasé días enteros pensando que la razón más probable de que todavía no haya encontrado al amor de mi vida, es que no se dieron corrdinadas las condiciones de tiempo y espacio. Me pasé días enteros pensando en que quizás, en este mismísimo instante, el amor de mi vida exista, pero en un lugar o un tiempo diferente al mío. ¿Pero qué podemos hacer frente a las leyes de la física? Sé que voy a morir sin saber adónde termina el universo, sin haber tocado nunca los anillos de Saturno, sé que voy a morir habiendo visto más techos que estrellas, que la cantidad de personas que habré conocido, va a ser una porción parecida a la cantidad de granos de arena que toqué con respecto a todos los existentes en la Tierra, y que quizás nunca lea al que hubiera sido mi libro favorito, o pase al lado del amor de mi vida sin descubrirlo jamás. ¿Hasta dónde somos libres realmente?
Choose Life. Choose a job. Choose a career. Choose a family. (...) Choose your future.
Y podrás pensar que hay gente que no trabaja, que hay gente que no estudia, que hay gente más o menos inadaptada. Pero todos formamos parte de esta sociedad, por el mismo hecho de nacer en ella, por el mismo hecho de que nos antecede, y nos crea en un proceso de mutua transformación. Y si queremos adaptarnos a ella, debemos seguir sus normas, no matarás, no robarás, no desearás a la mujer de tu prójimo, no dirás malas palabras, no hablarás con la boca llena, no antepondrás jamás tus deseos y tu naturaleza ante las limitaciones que la sociedad te impone.
Y aunque pudiéramos despojarnos de ese tejido simbiótico que es la sociedad, tampoco sabríamos lo que es la libertad, porque existe una fuerza aún más universal y determinante que nos gobierna, y es la propia naturaleza. Pensalo. No podemos hacer más de lo que nuestra naturaleza nos permite. Me pasé días enteros pensando que la razón más probable de que todavía no haya encontrado al amor de mi vida, es que no se dieron corrdinadas las condiciones de tiempo y espacio. Me pasé días enteros pensando en que quizás, en este mismísimo instante, el amor de mi vida exista, pero en un lugar o un tiempo diferente al mío. ¿Pero qué podemos hacer frente a las leyes de la física? Sé que voy a morir sin saber adónde termina el universo, sin haber tocado nunca los anillos de Saturno, sé que voy a morir habiendo visto más techos que estrellas, que la cantidad de personas que habré conocido, va a ser una porción parecida a la cantidad de granos de arena que toqué con respecto a todos los existentes en la Tierra, y que quizás nunca lea al que hubiera sido mi libro favorito, o pase al lado del amor de mi vida sin descubrirlo jamás. ¿Hasta dónde somos libres realmente?
jueves, 8 de septiembre de 2011
lunes, 5 de septiembre de 2011
was ist una pequeña reflexión sobre el pasado, la vida y los cadáveres
Si sólo podemos acceder al mundo a través del pasado*, sólo podemos acceder a la vida a través de cadáveres.
*un día voy a puntualizar un desarrollo de esta idea, pero básicamente, el futuro nunca llega y el presente es mentira, porque si nosotros accedemos al mundo a través de los sentidos, debemos tomar en cuenta que hay un tiempo, por mínimo que sea, que demoran las sensaciones en llegar desde el elemento que las produce a nuestros centros nerviosos, por ejemplo, la luz del sol tarda ocho minutos en llegar a nuestros ojos, por lo tanto, la única forma que tenemos de acceder al mundo, es el pasado.
*un día voy a puntualizar un desarrollo de esta idea, pero básicamente, el futuro nunca llega y el presente es mentira, porque si nosotros accedemos al mundo a través de los sentidos, debemos tomar en cuenta que hay un tiempo, por mínimo que sea, que demoran las sensaciones en llegar desde el elemento que las produce a nuestros centros nerviosos, por ejemplo, la luz del sol tarda ocho minutos en llegar a nuestros ojos, por lo tanto, la única forma que tenemos de acceder al mundo, es el pasado.
was ist cadáver
Con mi amigo Tomás Rodríguez decidimos hacer un cadáver exquisito, con frases elegidas al azar (¿al azar?) de libros elegidos al azar (¿al azar?).
Los cadáveres exquisitos me remiten de alguna manera a la vida, con sus partes, propias a un universo específico, del cual son extirpadas para crear un nuevo todo. Los cadáveres exquisitos son, de alguna manera, un collage de pequeños momentos perfectos. Los cadáveres son, de alguna manera, vida. O, por qué no, la vida es, de alguna manera, cadáver.
He aquí el cadáver:
Se sabe que también los niños suelen aducir pretensiones análogas, en su irreprimible e impetuosa puerilidad, pero en Josefina no son tan infundadas como en ellos. El anatomista conminó a su discípulo a que dejara de gritar. Y ésta es su realidad: "todo es digno de perecer". Si de los sitios y las cosas pasamos a la historia, vemos que en ella se cumple igualmente la ley mágica del doble: los hechos tienden a repetirse. Parecía como si una lucidez penetrante le permitiera ver la realidad de las cosas más allá de cualquier formalismo. Seguían desangrándose. Se reencontraba con las ideas fantasiosas de su juventud, tomaba en serio los proyectos de su amo, creía en la realidad de la apuesta y, en consecuencia, creía en esta vuelta al mundo y en este máximo de tiempo que no había que superar. Y así sabrán lo que es dejar una reina postrada en mitad de la calle y pidiendo misericordia en vano. Súbitamente comprendí mi peligro: me había dejado soterrar por un loco. Y se viaja mejor en el poema que en el más brioso y rápido corcel. domingo, 4 de septiembre de 2011
was ist azar
Me encanta el azar, en su mixta existencia, tanto de excusa como de ley. Al fin y al cabo, no sé si me gusta el azar porque me consuela creer que la vida misma está determinada por él, que tanto mis aciertos como mis errores, y sobre todo mis errores, son consecuencia del azar, que las cosas buenas, pero sobre todo las cosas malas, son obras del azar, que puedo quitarme el peso de las responsabilidades de la espalda, y dejar que lo cargue el azar. Como decía, no sé si me gusta por eso, o porque es la respuesta a todas mis preguntas existenciales. Es muy tranquilizante tener algo que calme nuestras dudas.
Algunas mujeres prefieren novios para encontrarle sentido a la vida, otras prefieren las novelas para pasar el tiempo con su mente ocupada en algo menos angustiante que el sinsentido, otras prefieren la religión, que les imponga rituales, formas de actuar, que les de respuestas sobre el mundo.
A mi me gusta el azar. Cuando no le encuentro sentido a la vida, pienso en lo sublime que puede llegar a ser el azar, tanto como para que la vida se haya creado. Cuando me siento sola, pienso que por azar en este momento estaba en ese lugar alejado de otras personas. Cuando pienso en la persona que quiero, me acuerdo que por azar la conocí, y que por azar la tengo lejos. ¡Pienso mucho en el azar!
Pienso en el azar cuando camino, pienso en el azar cuando me baño, pienso en el azar cuando me pica un mosquito, incluso pienso en el azar cuando pienso que pienso en el azar.
Pero cuando creo en el amor, no pienso en el azar. Pienso que todo tuvo una razón. Me río de la pobre y absurda casualidad. Me río del sinsentido al que dejo desnudo de significado al encontrarle sentido, porque cuando creo en el amor, todo tiene sentido. ¡Ni siquiera el apéndice o las muelas de juicio se escapan del sentido cuando creo en amor! Pero no sé si creer en el amor, o si pensar en el azar, no sé si el apéndice tiene sentido y ni siquiera sé cómo terminar este texto. Así que voy a terminar con una frase elegida al azar:
“La casualidad no es, ni puede ser, más que una causa ignorada de un efecto desconocido.”
Algunas mujeres prefieren novios para encontrarle sentido a la vida, otras prefieren las novelas para pasar el tiempo con su mente ocupada en algo menos angustiante que el sinsentido, otras prefieren la religión, que les imponga rituales, formas de actuar, que les de respuestas sobre el mundo.
A mi me gusta el azar. Cuando no le encuentro sentido a la vida, pienso en lo sublime que puede llegar a ser el azar, tanto como para que la vida se haya creado. Cuando me siento sola, pienso que por azar en este momento estaba en ese lugar alejado de otras personas. Cuando pienso en la persona que quiero, me acuerdo que por azar la conocí, y que por azar la tengo lejos. ¡Pienso mucho en el azar!
Pienso en el azar cuando camino, pienso en el azar cuando me baño, pienso en el azar cuando me pica un mosquito, incluso pienso en el azar cuando pienso que pienso en el azar.
Pero cuando creo en el amor, no pienso en el azar. Pienso que todo tuvo una razón. Me río de la pobre y absurda casualidad. Me río del sinsentido al que dejo desnudo de significado al encontrarle sentido, porque cuando creo en el amor, todo tiene sentido. ¡Ni siquiera el apéndice o las muelas de juicio se escapan del sentido cuando creo en amor! Pero no sé si creer en el amor, o si pensar en el azar, no sé si el apéndice tiene sentido y ni siquiera sé cómo terminar este texto. Así que voy a terminar con una frase elegida al azar:
“La casualidad no es, ni puede ser, más que una causa ignorada de un efecto desconocido.”
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